Revisado médicamente por el Dr. Diego Maldonado Vega — Otorrinolaringólogo · Actualizado el 13 de octubre de 2026

El sangrado nasal, conocido médicamente como epistaxis, es una experiencia común que puede ser bastante alarmante, tanto para quien lo padece como para sus familiares. Aunque en la gran mayoría de los casos no representa una amenaza grave, es fundamental saber cuándo un simple sangrado requiere atención profesional. Como otorrinolaringólogo con más de 18 años de experiencia en Cuenca, he visto cómo la preocupación inicial puede transformarse en tranquilidad con la información correcta y el manejo adecuado. Comprender las causas más frecuentes y, crucialmente, los momentos clave para buscar ayuda, es el primer paso hacia la prevención y una gestión efectiva de este síntoma, garantizando la paz mental y la salud del paciente.

La epistaxis es el término médico que describe cualquier hemorragia que se origina en la cavidad nasal. Puede variar desde un goteo leve hasta un flujo abundante, originarse en la parte anterior (la más común) o posterior de la nariz, y presentarse como un evento aislado o recurrente. Es el resultado de la ruptura de los pequeños y numerosos vasos sanguíneos que recubren el interior de la nariz, una de las zonas más vascularizadas del cuerpo.

¿Qué es la epistaxis o sangrado nasal?

La cavidad nasal es una estructura compleja, ricamente irrigada por una intrincada red de vasos sanguíneos, lo que la hace susceptible a hemorragias. Esta profusa vascularización es esencial para su función principal: calentar, humidificar y filtrar el aire que respiramos antes de que llegue a los pulmones. Existen dos tipos principales de sangrado nasal, clasificados según su origen anatómico:

  • Epistaxis anterior: Es el tipo más frecuente, constituyendo aproximadamente el 90-95% de todos los casos. Se origina en la parte frontal del tabique nasal, específicamente en una zona conocida como el plexo de Kiesselbach. Esta área es una confluencia de varias arterias pequeñas y superficiales, lo que la hace muy vulnerable a traumatismos y sequedad. Generalmente, el sangrado es visible y sale por una o ambas fosas nasales.
  • Epistaxis posterior: Menos común, pero potencialmente más grave. Se origina en la parte posterior de la cavidad nasal, involucrando arterias más grandes como la esfenopalatina o las etmoidales posteriores. El sangrado en estos casos suele ser más abundante, con flujo que a menudo se dirige hacia la garganta, pudiendo ser deglutido o aspirado, lo que puede provocar vómitos. Este tipo de epistaxis suele requerir atención médica urgente y, en ocasiones, hospitalización.

La prevalencia de la epistaxis es considerable. Según datos de la Asociación Americana de Otorrinolaringología (AAO-HNS), aproximadamente el 60% de la población experimentará algún episodio de sangrado nasal a lo largo de su vida, aunque solo el 10% buscará atención médica. Es más común en niños pequeños (entre 2 y 10 años) y en adultos mayores (entre 50 y 80 años), cada grupo por diferentes motivos subyacentes.

Causas frecuentes de sangrado nasal

Las causas de la epistaxis pueden ser muy variadas y se dividen en factores locales y factores sistémicos:

Factores locales:

  • Traumatismos: El hurgarse la nariz (especialmente común en niños), golpes directos en la nariz, fracturas nasales o incluso el uso excesivo de toallas o pañuelos para limpiarse con fuerza.
  • Sequedad ambiental: Ambientes secos, ya sea por el clima o por el uso de calefacción/aire acondicionado, pueden resecar la mucosa nasal, haciéndola más frágil y propensa a sangrar.
  • Infecciones respiratorias: Resfriados comunes, gripe, sinusitis o rinitis alérgica pueden inflamar y congestionar la mucosa nasal, aumentando la vascularización superficial y la fragilidad capilar.
  • Cuerpos extraños: Especialmente en niños pequeños, la introducción de objetos extraños en la nariz puede irritar y lesionar los vasos sanguíneos.
  • Desviación del tabique nasal: Una desviación significativa puede causar un flujo de aire turbulento que reseca la mucosa en un lado de la nariz, haciéndola más vulnerable.
  • Uso de sprays nasales: El uso prolongado o incorrecto de descongestionantes nasales puede irritar y dañar la mucosa.
  • Pólipos nasales o tumores: Aunque menos comunes, estas formaciones pueden causar sangrado, especialmente si son grandes o ulcerados.

Factores sistémicos:

  • Hipertensión arterial: La presión arterial alta no causa directamente la epistaxis, pero dificulta su detención una vez iniciada, haciendo que el sangrado sea más profuso y prolongado. Es una preocupación frecuente en epistaxis posteriores en adultos mayores.
  • Trastornos de la coagulación: Enfermedades como la hemofilia, la enfermedad de von Willebrand, la trombocitopenia o incluso deficiencias de vitaminas (como la K) que afectan la cascada de coagulación.
  • Uso de medicamentos anticoagulantes y antiagregantes: Fármacos como la aspirina, warfarina, clopidogrel o los nuevos anticoagulantes orales (DOACs) están diseñados para evitar la formación de coágulos, lo que aumenta el riesgo de sangrado.
  • Enfermedades hepáticas o renales: Estas condiciones pueden afectar la producción de factores de coagulación en el cuerpo.
  • Alcoholismo: El consumo excesivo de alcohol puede interferir con la función plaquetaria y la coagulación sanguínea.
  • Telangiectasia hemorrágica hereditaria (Enfermedad de Rendu-Osler-Weber): Un trastorno genético raro que causa vasos sanguíneos anormales y frágiles en varias partes del cuerpo, incluyendo la nariz.

Para clarificar la distinción entre los tipos de epistaxis y sus características, he preparado la siguiente tabla comparativa:

Característica Epistaxis Anterior Epistaxis Posterior
Frecuencia 90-95% de los casos 5-10% de los casos
Origen Plexo de Kiesselbach (septum anterior) Arterias esfenopalatina o etmoidales posteriores
Flujo Generalmente leve a moderado, visible por fosas nasales A menudo abundante, escurre por la garganta
Manejo Inicial Compresión nasal directa Requiere intervención médica, taponamiento posterior
Causas Comunes Traumatismo digital, sequedad, rinitis, cambios climáticos Hipertensión, uso de anticoagulantes, aterosclerosis
Pronóstico Usualmente benigno, fácil control Potencialmente grave, riesgo de aspiración, shock

¿Cuándo consultar al especialista ORL?

Aunque la mayoría de los sangrados nasales pueden manejarse con primeros auxilios en casa, hay situaciones en las que buscar atención médica profesional es imperativo. Como otorrinolaringólogo, mi papel es identificar la causa subyacente, detener el sangrado de manera efectiva y prevenir futuras recurrencias. Debe buscar una consulta si:

  • El sangrado no se detiene después de 15 a 20 minutos de compresión nasal continua y firme.
  • El flujo de sangre es extremadamente abundante y rápido, sugiriendo una pérdida de sangre significativa.
  • Experimenta episodios de sangrado nasal recurrentes, incluso si son leves. Esto puede indicar una causa subyacente que necesita ser investigada.
  • Se siente débil, mareado, aturdido, o tiene palpitaciones después de un sangrado.
  • Tiene dificultad para respirar o siente que la sangre se va por la garganta, provocando arcadas o vómitos.
  • El sangrado se inició después de un traumatismo craneal importante o una lesión facial.
  • Está tomando medicamentos anticoagulantes o antiagregantes y el sangrado es persistente.
  • Tiene un trastorno de la coagulación conocido o una enfermedad hepática o renal.
  • El sangrado ocurre en un bebé o en un niño muy pequeño sin una causa obvia.
  • El sangrado nasal está acompañado de otros síntomas preocupantes como fiebre alta, dolor de cabeza severo, cambios en la visión, o erupciones cutáneas.

En mi consultorio en el Hospital del Río, Piso 3, Consultorio 329, he atendido innumerables casos donde una evaluación temprana por un especialista ORL ha sido clave para un diagnóstico preciso y un tratamiento exitoso, evitando complicaciones mayores.

Proceso o tratamiento paso a paso

El manejo de la epistaxis varía desde medidas de primeros auxilios que cualquiera puede aplicar en casa, hasta intervenciones médicas y quirúrgicas especializadas. Mi objetivo como su otorrinolaringólogo es proporcionar el tratamiento más adecuado y seguro.

Primeros auxilios (Qué hacer en casa):

Las guías de primeros auxilios, avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la AAO-HNS, recomiendan los siguientes pasos:

  1. Mantener la calma: El pánico puede aumentar la presión arterial y empeorar el sangrado.
  2. Sentarse e inclinarse hacia adelante: Siéntese derecho y, con la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante, para evitar tragar sangre, lo que podría provocar náuseas y vómitos. NO incline la cabeza hacia atrás.
  3. Comprimir la parte blanda de la nariz: Con el pulgar y el índice, apriete firmemente las alas de la nariz (la parte blanda, justo debajo del hueso) durante al menos 10 a 15 minutos continuos. Respire por la boca.
  4. Aplicar frío: Un paño frío o una compresa de hielo en el puente de la nariz o la nuca puede ayudar a contraer los vasos sanguíneos.
  5. Evitar hurgarse o soplar la nariz: No intente meter pañuelos o algodones en la nariz, ya que esto puede irritar más los vasos y dificultar la coagulación.
  6. Liberar la presión suavemente: Después de 10-15 minutos, suelte la presión lentamente. Si el sangrado persiste, repita la compresión por otros 10 minutos.
  7. Buscar ayuda médica: Si el sangrado no se detiene después de un total de 20-30 minutos de compresión, es hora de dirigirse a una sala de emergencias o contactar a su especialista ORL.

Tratamiento médico (en la consulta o en el hospital):

Una vez que el paciente llega a mi consultorio o a la sala de emergencias, la evaluación y el tratamiento se llevarán a cabo de la siguiente manera, siguiendo las directrices clínicas:

  1. Evaluación y localización del sangrado:
    • Realizaré una historia clínica detallada, preguntando sobre la frecuencia, duración, cantidad del sangrado, medicamentos que toma y cualquier condición médica subyacente.
    • Con una luz frontal y un espéculo nasal, examinaré cuidadosamente el interior de la nariz. En muchos casos, utilizaré un endoscopio nasal para una visualización más precisa y profunda, especialmente si sospecho de un sangrado posterior.
  2. Control del sangrado activo:
    • Cauterización: Para sangrados anteriores que son claramente visibles, la cauterización es muy efectiva. Puede ser química (usando nitrato de plata para quemar y sellar el vaso) o eléctrica (usando un electrocauterio). Se aplica anestesia local para minimizar cualquier molestia.
    • Taponamiento nasal: Si la cauterización no es suficiente o el sangrado es más difuso, se puede realizar un taponamiento.
      • Taponamiento anterior: Se inserta un material absorbente (gasa, esponja de celulosa, materiales reabsorbibles o balones inflables) en la fosa nasal para aplicar presión directa sobre la fuente del sangrado. Este se mantiene en su lugar por 1 a 3 días.
      • Taponamiento posterior: Para sangrados posteriores más severos y difíciles de controlar. Es un procedimiento más complejo que a menudo requiere hospitalización. Se utilizan balones especiales (como un catéter de Foley modificado) o packs específicos para comprimir la parte posterior de la nariz.
  3. Manejo de causas subyacentes:
    • Si el sangrado está relacionado con la hipertensión, trabajaré en conjunto con su cardiólogo para optimizar su control.
    • En caso de uso de anticoagulantes, consultaré con el médico prescriptor para evaluar posibles ajustes en la dosis o el medicamento, siempre ponderando el riesgo de sangrado contra el riesgo de trombosis.
    • Trataré infecciones subyacentes o rinitis.
  4. Intervención quirúrgica:
    • En casos muy raros de epistaxis refractaria a otros tratamientos (especialmente posterior), se puede considerar la ligadura endoscópica de la arteria esfenopalatina o de las arterias etmoidales, o incluso la embolización. Estos procedimientos se realizan en quirófano.
    • Si una desviación del tabique nasal es la causa recurrente, una septoplastia podría ser recomendada.

Mi experiencia, incluyendo ser pionero en Implantes Cocleares en el Austro ecuatoriano, me ha brindado un profundo conocimiento en la anatomía y el manejo de condiciones complejas de la cabeza y el cuello, lo que me permite abordar casos de epistaxis con la máxima precisión y cuidado.

Recuperación y cuidados

La fase de recuperación y los cuidados posteriores son fundamentales para asegurar una cicatrización adecuada y prevenir nuevos episodios de sangrado. Aquí mis recomendaciones:

  • Evite el esfuerzo: Durante al menos una semana después de un episodio de sangrado (o hasta que su médico lo indique), evite sonarse la nariz vigorosamente, hurgarse y levantar objetos pesados. También limite las actividades físicas extenuantes que puedan aumentar la presión arterial en la cabeza.
  • Mantenga la humedad nasal: Utilice aerosoles nasales de solución salina (suero fisiológico) varias veces al día para mantener la mucosa nasal hidratada. En ambientes secos, considere usar un humidificador en su hogar, especialmente en el dormitorio. Puede aplicar una pequeña cantidad de vaselina o un ungüento nasal recomendado por su médico en la entrada de las fosas nasales para hidratar.
  • Posición al dormir: Mantenga la cabeza ligeramente elevada al dormir durante los primeros días después del sangrado para reducir la presión en los vasos sanguíneos nasales.
  • Evite irritantes: Absténgase de consumir bebidas calientes, alcohol y alimentos muy picantes durante un par de días, ya que pueden dilatar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de resangrado. Deje de fumar, ya que el tabaco irrita y reseca la mucosa nasal.
  • Medicamentos: Si le recetaron antibióticos (en caso de taponamiento), tómelos según las indicaciones. Evite el uso de aspirina o AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) a menos que su médico lo autorice, ya que pueden afectar la coagulación.
  • Control de enfermedades subyacentes: Si la epistaxis está relacionada con una presión arterial alta o un trastorno de la coagulación, es vital seguir el tratamiento para estas condiciones.
  • Seguimiento: Asegúrese de acudir a todas sus citas de seguimiento con el Dr. Maldonado para asegurar una recuperación adecuada y evaluar la necesidad de retirar el taponamiento o revisar el área cauterizada.

¿Cuánto cuesta en Cuenca Ecuador?

El costo del tratamiento para la epistaxis en Cuenca, Ecuador, puede variar considerablemente según la complejidad del caso, el tipo de procedimiento requerido y si se necesita hospitalización. A continuación, presento un rango general orientativo:

  • Consulta médica especializada: Una primera consulta con un otorrinolaringólogo en Cuenca, como el Dr. Maldonado, suele oscilar entre los $50 y $100 USD. Esta incluye la evaluación inicial, la historia clínica y el examen físico.
  • Cauterización química (con nitrato de plata): Para sangrados anteriores leves, este procedimiento realizado en el consultorio, incluyendo la consulta y los materiales, puede tener un costo de entre $100 y $250 USD.
  • Taponamiento nasal anterior: Si se requiere un taponamiento con materiales absorbentes o balones inflables en el consultorio, el costo puede estar entre $200 y $500 USD, incluyendo los materiales y los honorarios profesionales por la colocación y el retiro.
  • Taponamiento nasal posterior y/o hospitalización: Para casos de epistaxis posterior o sangrados muy severos que requieren hospitalización, el costo es significativamente mayor. Este puede variar entre $1,000 y $3,500 USD o más, dependiendo de la duración de la estancia hospitalaria, el tipo de taponamiento, el uso de quirófano si es necesario (para casos de ligadura o embolización), medicamentos y exámenes adicionales.
  • Estudios complementarios: Si se requieren exámenes de laboratorio (pruebas de coagulación) o estudios de imagen (endoscopia nasal, tomografía), estos tendrán un costo adicional que variará según el centro médico.

Es importante recordar que estos precios son solo una referencia. En mi consultorio, ubicado en el Hospital del Río, Piso 3, Consultorio 329, siempre brindamos una estimación de costos detallada y transparente después de una evaluación completa de su caso, asegurando que reciba la mejor atención sin sorpresas.

Preguntas frecuentes

¿Es doloroso?

El sangrado nasal en sí mismo generalmente no es doloroso, aunque puede causar una sensación de presión o molestia. Sin embargo, algunos tratamientos pueden generar cierto grado de incomodidad. La cauterización química puede provocar una breve sensación de ardor o escozor, que se minimiza con anestesia local. El taponamiento nasal, tanto anterior como posterior, puede ser bastante incómodo. Puede generar una sensación de presión, congestión nasal, dolor de cabeza leve y dificultad para respirar por la nariz. En casos de taponamiento posterior, la incomodidad puede ser mayor y ocasionalmente requerir medicación para el dolor. Mi equipo y yo nos esforzamos por minimizar cualquier dolor o molestia durante los procedimientos.

¿Cuánto dura la recuperación?

La duración de la recuperación depende de la gravedad del sangrado y del tratamiento aplicado. Para un sangrado anterior leve que se detiene con primeros auxilios o una cauterización simple, la recuperación es rápida, con el área tratada cicatrizando en pocos días. Se recomienda evitar actividades extenuantes y cuidarse durante una semana. Si se colocó un taponamiento anterior, la recuperación dura hasta que se retira el tapón (generalmente de 1 a 3 días), y luego unas dos semanas para que la mucosa se recupere completamente. Los casos de epistaxis posterior o que requieren cirugía tendrán un tiempo de recuperación más prolongado, que puede ir de varias semanas a un mes o más, dependiendo de la complejidad y de la necesidad de hospitalización. Siempre proporciono pautas de recuperación personalizadas.

¿El seguro médico lo cubre en Ecuador?

En Ecuador, la mayoría de los seguros de salud privados y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) generalmente cubren la atención para la epistaxis. Esto incluye consultas médicas, procedimientos ambulatorios como la cauterización y el taponamiento, así como la hospitalización si fuera necesaria. Sin embargo, la cobertura específica siempre dependerá de los términos y condiciones de su póliza individual, incluyendo deducibles, copagos y los límites de la cobertura. Es crucial que los pacientes se contacten directamente con su compañía de seguros para verificar su cobertura antes de cualquier procedimiento. En mi consultorio en el Hospital del Río, Piso 3, Consultorio 329, mi personal administrativo está disponible para ayudarle con la documentación y los trámites necesarios para el reembolso o la gestión con su aseguradora.

¿Cómo puedo prevenir futuros episodios de sangrado nasal?

La prevención es clave para evitar la recurrencia. Aquí hay varias medidas que recomiendo a mis pacientes:

  • Hidratación nasal: Use aerosoles nasales de solución salina varias veces al día y considere un humidificador en su hogar, especialmente en climas secos o durante el uso de calefacción/aire acondicionado. Aplicar vaselina o ungüentos nasales suaves en la entrada de las fosas nasales también ayuda a mantener la humedad.
  • Evitar traumatismos: No se hurgue la nariz y corte las uñas de los niños. Evite sonarse la nariz con demasiada fuerza.
  • Controlar enfermedades subyacentes: Mantenga su presión arterial bajo control si es hipertenso y siga las indicaciones de su médico respecto a medicamentos anticoagulantes.
  • Evitar irritantes: No fume y minimice la exposición a alérgenos o irritantes químicos que puedan inflamar la mucosa nasal.
  • Tratar alergias e infecciones: Maneje adecuadamente sus alergias y busque tratamiento temprano para resfriados o sinusitis.
  • Consultas regulares: Si tiene sangrados recurrentes, una visita periódica a su otorrinolaringólogo me permitirá identificar y tratar cualquier factor predisponente.

Agenda tu consulta con el Dr. Maldonado

Si usted o un ser querido experimenta sangrado nasal recurrente, severo o si tiene alguna preocupación sobre la epistaxis, no dude en buscar atención especializada. La evaluación temprana por un otorrinolaringólogo es fundamental para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento efectivo.

Como Dr. Diego Maldonado Vega, otorrinolaringólogo con más de 18 años de experiencia en Cuenca y pionero en Implantes Cocleares en el Austro ecuatoriano, estoy a su disposición para brindarle una atención integral y personalizada. Mi compromiso es con su salud y bienestar nasal, utilizando las técnicas más avanzadas y un enfoque humano.

Le invito a agendar una consulta en mi consultorio ubicado en el Hospital del Río, Piso 3, Consultorio 329, en Cuenca, Ecuador. Puede contactarnos al +593 98 303 7768 o por WhatsApp para coordinar su cita. Su salud y tranquilidad son mi prioridad.